10.4.05

Dobleteo del nonsense.

Recuerdo instantes que marqué con polvo de corazón...
irse no es un verbo alegre es triste

Mi tío Lupe era músico trompetista. Tocaba por ahí de los cincuentas del siglo pasado en la orquesta de Dámaso Pérez Prado y alguna que otra vez con Agustín Lara. Tiempos de oro para el cine y los ritmos bailables.
A mí no me alcanzaban los brazos para rodearlo cuando llegaba a ver a su hermanita (mi abuelita). Aún así, pasaba rato intentandolo. Un día llegó con todo y su trompeta en estuche negro por fuera y rojo por dentro, era tan dorada que me deslumbra todavía...
Vengo de su entierro, todo muy triste. No quise verlo en el ataúd, prefiero dejarme su imagen oliendo a madera.

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